En Estados Unidos: 




USO DE ULTRASONIDO PARA REMOVER  INSTRUMENTOS FRACTURADOS DEL CONDUCTO RADICULAR  (CASO CLÍNICO)

* Dr. Andrei Berdichewsky
E-mail
andrei@endo.cl

* Especialista en Endodoncia de Práctica Privada Clínica Endo.cl. Providencia 2653 Of. 501. Fono 2332392. Santiago, Chile. Internet: www.endo.cl

Resumen.-  La remoción de instrumentos fracturados del conducto es uno de los procedimientos operatorios más difíciles en endodoncia. Sin embargo, en los últimos años diferentes aparatos y técnicas han sido desarrollados y aplicados, obteniendo buenos resultados, dependiendo de varios factores. Se describe un caso clínico exitoso de remoción de instrumento fracturado utilizando ultrasonido, puntas de ultrasonido para endodoncia y microscopio operatorio a través de la técnica descrita por el Dr. C. Ruddle.

Las fracturas de instrumentos endodónticos en el conducto radicular es una de las complicaciones más angustiantes1, según Grossman2 “El Dentista que no ha fracturado la punta de una lima, escariador, o extractor pulpar, no ha hecho suficientes endodoncias...¿Quién no ha sentido el pánico, la angustia, la mortificación después de fracturar un instrumento? Ese momento dura por días”.

Al evaluar radiografías de tratamientos endodónticos Kerekes3 observo que la frecuencia de instrumentos fracturados en el conducto, varía entre 2 y 6%. Los instrumentos fracturados generalmente impiden el acceso al ápice, su instrumentación, limpieza y conformación, dependiendo en que etapa del tratamiento endodóntico se produjo la fractura. El pronóstico en estos casos depende principalmente de la condición previa de los tejidos periapicales (Crump4, Grossman5). En piezas vitales el pronóstico es favorable, comparado con piezas con lesión apical radiográfica, donde encontramos reparación solo en la mitad de los casos (Hulsmann 19996).

Por esta razón se debe intentar extraer los instrumentos fracturados en cada caso 7.

Se ha escrito mucho sobre métodos para remover instrumentos fracturados del conducto. Métodos utilizando agentes químicos cómo Tricloro de Yodo, métodos mecánicos cómo instrumentación manual, aparatos de ultrasonido, el sistema Canal Finder, el Masserann-Kit y métodos quirúrgicos8,1, encontrando Nagai8 un porcentaje de éxito que varía entre 55 a 79%. En 1990 Hulsmann1 determinó que la eliminación retrograda de instrumentos fracturados a través de cirugía apical, es en la mayoría de los casos muy difícil y generalmente sin esperanza.

 No solo se describe el equipamiento técnico cómo único factor que influencia el éxito o fracaso en los procedimientos de remoción. Factores cómo la habilidad y experiencia del operador así cómo aspectos anatómicos (curvatura y diámetro radicular), pueden ser aún más importantes2.

 En endodoncia el uso de ultrasonido ha tenido un desarrollo desde sistemas sónicos a ultrasónicos y actualmente a ultrasónicos piezoeléctricos. En Endodoncia moderna cuando decimos ultrasonido realmente queremos decir ultrasonido piezoeléctrico. Preferimos a estos últimos, al compararlos con las antiguas unidades por 2 razones, la tecnología piezoeléctrica ofrece más ciclos por segundo (40.000 CPS, versus 24,000 CPS) ofreciendo mayor potencia, y en segundo lugar, las puntas de estas unidades funcionan en forma de pistón, hacia delante y hacia atrás. Este movimiento es ideal para endodoncia, particularmente para la remoción de instrumentos fracturados y pernos.

 CASO CLINICO

 Paciente de 50 años de sexo femenino fue referida para el retratamiento de una p.29 (Internacional 3.5) con un diagnóstico clínico de endodoncia incompleta con un instrumento fracturado en el tercio medio-apical.

 

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Al estudio radiográfico se aprecia un tratamiento endodóntico incompleto, con un instrumento metálico en el tercio medio-apical radicular. No se aprecia patología apical.

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A la clínica, luego de aislar el campo, observamos con magnificación (microscopía), la pieza, y el instrumento en el fondo del conducto. Al mirar sin  microscopio no es posible observar el instrumento.

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El beneficio del uso de alta magnificación (microscopía) y puntas de ultrasonido redunda en una tratamiento más seguro, debido a la magnificación del campo e iluminación con fibra óptica que presenta el microscopio (Vasconcellos Brasil), y a la precisión de las puntas de ultrasonido, que son mucho más pequeñas que las fresas.

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Puntas de ultrasonido con distintos revestimientos. Zirconio, Titanio, Diamante (Spartan CPR 1-7, USA)

 

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Puntas de ultrasonido (Satelec, Francia.). La número 20 que es diamantada y permite trabajar en la zona de la entrada de los conductos y en el tercio cervical (inferior). Y la más delgada (N° 40) para trabajar en tercio medio y apical. (superior)

  

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Utilizamos la técnica descrita por Ruddle9 para remover instrumentos del conducto. Primero ensanchamos el conducto hasta donde está el fragmento utilizando fresas Gates Glidden del Nº1 al Nº3 (Dentsply Maillefer, Suiza). Luego utilizamos puntas de ultrasonido (Satelec Nº 40), la cual presenta un largo adecuado y rigidez necesaria, acompañada de irrigación. Se introduce la punta de ultrasonido rodeando el fragmento, aplicando pequeños toques en la dentina alrededor del instrumento, con la ayuda de magnificación, para prevenir perforaciones. Avanzamos en profundidad lo que destraba el fragmento, lo suelta, y lo eleva hacia el canal previamente ensanchado.

 

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El resultado final de la técnica es la extracción del instrumento fracturado

 

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Se utilizan limas K Nº 10 (Dentsply Maillefer, Suiza) para explorar el conducto en la zona apical. Se realiza la conductometría con localizador apical electrónico (Root ZX Morita, Japón) y se trabaja con instrumentación mecanizada (Limas Hero 642 Micromega, Francia) y Técnica Segmentada de Bassi12, acompañado siempre con abundante irrigación de hipoclorito de sodio al 5.25%. En la foto se observa la Conometría donde se aprecia la remoción del  fragmento.

 

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 Obturación del conducto con técnica híbrida de condensación lateral y Sistema Mc Spadden.

 

DISCUSIÓN

No hay un procedimiento estandarizado para la remoción exitosa de instrumentos fracturados, aunque varias técnicas e instrumentos han sido descritos. En conductos con instrumentos fracturados la posibilidad de removerlos depende de varios factores. Hulsmann1 menciona, longitud y ubicación del fragmento, diámetro y forma del conducto, la firmeza del fragmento y su entrabamiento en residuos y cemento.

 La remoción del fragmento debe ser realizada con el menor daño al diente y a los tejidos circundates10.

 Se sugiere utilizar los siguientes pasos para mejorar el pronóstico del tratamiento

 

  1. Ensanchamiento de la zona coronal. Principalmente a través de fresas Gates Glidden, lo que permite un contacto inmediato con el fragmento, desgastando poca estructura dentaria.
  2. Determinación de la ubicación exacta de la obstrucción
  3. Aplicación de ultrasonido al fragmento

 

En los últimos años se ha utilizado el ultrasonido en muchos casos y no se ha restringido por la ubicación del fragmento ni por la ubicación del diente en la arcada (Nagai8), aunque Ingle11 describe que la remoción del instrumento es más efectiva si el fragmento puede ser sobrepasado por una lima manual.

 Cómo se comentó previamente no solo la técnica y los instrumentos son factores que influencian el éxito en la remoción de instrumentos. El tipo y el tamaño del instrumento fracturado, y factores anatómicos son igualmente importantes. Hulsmann6 en el año 1999 publica que lentulos y escariadores son más fácilmente removidos, probablemente debido a su forma(lentulos) y a su modo de fractura (escariadores), así como las limas Hedstroem mostraron el menor éxito de remoción. Describe que las limas Hedstroem generalmente se fracturan al rotarlas en el conducto, quedando en contacto íntimo la lima y el conducto, no dejando espacio para ser sobrepasadas, a diferencia de los escariadores, que debido a su sección triangular o rectangular pueden dejar al menos un pequeño espacio para ser sobrepasados.

 Observó también que fragmentos más largos (más de 5 mm) se muestran más fáciles de remover que fragmentos cortos, ya que dejan mayores espacios que permiten ser sobrepasados en la porción coronaria y posteriormente pueden ser soltados con ultrasonido.

 Otro factor que influencia el éxito en la remoción de instrumentos del conducto según el mismo autor, es la forma y tipo de conducto a tratar, ya que en conductos amplios como los caninos, es más fácil eliminar los fragmentos que en los premolares inferiores y superiores.

 En relación con las curvas radiculares determinó que es más fácil eliminar los fragmentos fracturados en conducto rectos que en conductos curvos, por esto se debe tener en cuenta que la radiografía solo muestra dos dimensiones del conducto y entonces un conducto aparentemente recto en la radiografía, puede ser anatómicamente curvo y dificultar la remoción del instrumento. Los instrumentos que se encuentran localizados después de la curvatura (apicalmente), mostraron ser más difíciles de remover que los fragmentos localizados antes (coronalmente) o en la curvatura.

 Hulsmann6 sugiere que con la radiografía previa no es posible hacer un pronóstico del éxito de la remoción del instrumento, debido a la cantidad de factores que influyen en su remoción, sin embargo los factores aquí discutidos, nos pueden dar una orientación y así prever los posibles riesgos del tratamiento.

 Se concluye que los instrumentos fracturados en el conducto radicular, pueden ser eficazmente eliminados gracias a avances tecnológicos como el ultrasonido, las nuevas puntas de ultrasonido especialmente diseñadas para endodoncia y el microscopio operatorio. Otros factores también deben ser tomados en cuenta cómo las técnicas utilizadas, los factores anatómicos, la habilidad del operador y el nivel de fatiga del mismo que tienen una influencia importante en el resultado final..

 BIBLIOGRAFÍA

 1. Hulsmann M. The removal of silver cones and fractured instruments using the canal finder system J Endodon 1990;16:596-600

2. Grossman LI. Guidelines for the prevention of fracture of root canal instruments. Oral Surg Oral Med Oral Pathol 1969;28:746-52

3. Kerekes K, Tronstad L. Long-term results of endodontic treatment performed with standardized technique J Endodon 1979;5:83-90

4. Crump MC, Natkin E. Relationship of broken root canal instruments to endodontic case prognosis: a clinical investigation J. Am Dent Assoc 1970;80:1341-7

5. Grossman LI. Fate of endodontically treated teeth with fractured root canal instruments J Br Endod Soc 1968;2:35-7

6. Hulsmann M, Schinkel I. Influence of several factors on the success or failure of removal of fractured instruments from the root canal. Endod Dent Traumatol 1999;15:252-258

7. Hulsmann M. Removal of fractured instruments using a combined automated/ultrasonic technique. J Endodon 1994;20:144-6

8. Nagai O, Tani N, Kayaba Y, Kodama S, Osada T. Ultrasonic removal of broken instruments in root canals. Int Endod J 1986;19:298-304

9. Ruddle Clifford. Micro-Endodontic Nonsurgical Retreatment  Dental Clinics of North America 41;3:July 1997

10. Fors UGH, Berg JO. A method for the removal of broken endodontic instruments from root canals. J Endodon 1983;9:156-9

11. Ingle JI, Beveridge EE. Endodontics. 2nd Ed. Philadelphia: Lea & Febiger, 1976:34-57

12. Bassi H, Sistemas Rotatorios en Endodoncia. M. Leonardo. Artes Médicas 2002:289-314

 

 

 

 

 

 

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