MOLAR INFERIOR CON TRES CONDUCTOS MESIALES
Dr.
Andrei Berdichewsky
E-mail andrei@endo.cl
* Especialista
en Endodoncia de Práctica Privada. Providencia
2653 of. 501. Fono 2332392. Santiago, Chile.
Internet: www.endo.cl
Resumen.-
Tradicionalmente se describe la anatomía de los
molares inferiores con uno o dos conductos
distales y dos conductos mesiales. Sin embargo la
presencia de tres conductos mesiales es reportada
desde hace varios años en la literatura, y
actualmente gracias a nuevas tecnologías, es
posible acceder a ellos con mayor facilidad. Los
conductos mesiovestibular y mesiolingual se
encuentran en su ubicación normal, y el tercero
se encuentra ubicado en la mitad de la distancia
de ambos y puede terminar en su propio foramen o
confluir hacia los otros conductos mesiales. Para
encontrar esta inusual configuración anatómica,
se debe contar con conocimientos de anatomía
radicular, buen acceso, magnificación y buena
iluminación.
Varias
publicaciones han descrito variaciones en la
configuración habitual de los molares inferiores.
La configuración en C, descrita en segundos
molares inferiores y en menor medida en primeros
molares por varios autores1, la presencia de tres
conductos distales2 y tres conductos
mesiales8,9,11,12. Weine3 relata el retratamiento
de un primer molar mandibular con tres conductos
en la raíz mesial, dos de los cuales se unían.
Fabra-Campos4, de un total de 145 molares tratados
encontró 4 molares con cinco conductos, tres en
la raíz mesial y dos en la distal. En ninguno de
estos cuatro, el tercero medial, presento un
foramen individual. Y en tres casos se unió el
tercero medial con el conducto mesiovestibular y
en uno con el mesiolingual. La presencia de tres
conductos independientes en la raíz mesial fue
descrita por Pomeranz5 y Beatty & Krell6,
quienes describieron un primer y segundo molar
mandibular con tres conductos independientes en la
raíz mesial.
Hess ya en
1925 decía “en la raíz mesial cuando el
crecimiento de la raíz no esta completo, hay
solo un conducto amplio que se comprime
fuertemente en el medio. Cuando comienza su
formación las dos anchas paredes de la raíz
mesial en la zona media, están tan cerca entre
si, a través del depósito de nuevas capas de
dentina, que la parte media del conducto se
presenta, con pocas excepciones, bloqueada e
impenetrable”. Holtzmann7 postula que la aposición
de dentina secundaria durante la maduración
dentaria, formaría divisiones verticales dentro
del conducto radicular, en este caso un tercer
canal en la raíz mesial de los molares
inferiores. Martínez-Berna8 indica que el tercer
conducto es más estrecho que los otros dos y se
relaciona con la edad, es decir se presenta menos
en paciente adultos debido a la aposición de
dentina4.
Pomeranz5
clasificó al tercer conducto o conducto medio
mesial (middle mesial) de tres diferentes formas,
según cómo se presente: a. Independiente, con un
orificio en el piso de la cámara y un foramen
independiente, b. Confluente, que posee un
orificio independiente y apicalmente se une hacia
el conducto mesiovestibular o mesiolingual y c.
Aleta, donde es posible pasar libremente un
instrumento desde el conducto mesiovestibular
hasta el mesiolingual. Estas últimas dos formas,
corresponderían a variaciones anatómicas
previamente reportadas como anastomosis
transversas (Weine3, Skidmore & Bjorndal9).
Reporte del Caso
Paciente de
sexo femenino, 36 años de edad, sin antecedentes
de enfermedad general.
Diagnóstico
Clínico: Pieza 19 (4.6 Internacional) con
Pulpagia Moderada por Pulpitis, producida por
caries dentinaria profunda bajo la obturación,
que manifiesta dolor prolongado a los cambios térmicos.
Tratamiento: Biopulpectomía.

A la radiografía
previa no se observan indicios de la presencia de
los 3 conductos mesiales.
El tratamiento
se realizó en sesión única, eliminando la
amalgama MOD y la caries. Se aisló y luego se
realizó la trepanación en forma convencional,
encontrando 2 conductos mesiales y dos conductos
distales.
Se instrumenta
el tercio cervical de cada conducto con fresas
Gates Glidden 1-2-3, acompañado de irrigación
con Hipoclorito de sodio al 5.25%
Se realiza la
conductometría con localizador apical electrónico
y lima K Nº 10 a 1 mm del foramen,
instrumentando los conductos con fresas HERO según
técnica de Bassi hasta Nº 25 conicidad 0.6, en
cada conducto.
Se explora con
el microscopio operatorio el istmo entre los entre
los conductos mesiales con una punta de
ultrasonido Satelec Nº20, suavemente para abrir
un poco la zona y exponer la entrada del conducto,
con la ayuda de magnificación e iluminación con
fibra óptica.
Se realiza la
conductometría con una lima K N°10 e instrumenta
en la forma antes descrita, el conducto
mediomesial.

A la
conometría ortoradial, no observamos la
presencia de tres conductos mesiales, pero
si se observan dos conductos distales |

A la
conometría con desplazamiento distal, se
desproyectan los conductos mesiales donde
observamos los 3 conductos mesiales que se
juntan en apical (Tipo Confluente según
Pomeranz5). Se obtura con técnica híbrida
de Condensación Lateral y Mc-Spadden con
Cemento de Grossman. |

La
radiografía final ortoradial muestra los
dos conductos distales. |

La
radiografía final con desplazamiento
distal, muestra los tres conductos mesiales.
Conducto medio mesial Confluyente. |

La radiografía
de control a los 5 meses, muestra una lámina dura
continua, el diente asintomático y con un perno
muñón arborescente, evaluando el tratamiento
endodóntico como exitoso. La paciente está
actualmente en tratamiento con el Rehabilitador.
Discusión
El principal
objetivo de un Tratamiento Radicular exitoso,
previo a la obturación, es la eliminación de la
mayor cantidad posible de tejido orgánico y
remanentes necróticos, con el objetivo de
erradicar irritantes del sistema de conductos
radiculares. Por lo tanto, es imperativo que la
anatomía aberrante sea identificada en forma
previa o durante el tratamiento radicular.
Debido a que
la literatura describe con frecuencia reportes
sobre molares mandibulares con configuraciones
inusuales de los conductos1,2,8,9,11,12, se
debe poner especial atención en revisar el
piso de la cámara pulpar para detectar
posibles orificios que corresponden a las entradas
de los conductos.
Es importante
utilizar un buen medio de magnificación cómo las
lupas o microscopio, ya que estos conductos son
pequeños y estrechos, debiendo para su acceso
utilizar limas K N° 6, 8 o 10.
| Ejemplo
1 Búsqueda de Conducto Mediomesial en
un Primer Molar Inferior |
 |
 |
 |
| Observación
atenta del piso de la cámara |
Acceso inicial
con Lima K Nº 10 o menor |
Conductos
mesiales después de instrumentados |
Sin embargo,
localizar conductos radiculares adicionales en raíces
mesiales de molares inferiores presenta
dificultades. Luego de que los dos canales
mesiales están preparados, puede ser útil
(Fabra-Campos4,9,11,12,Ricucci10), eliminar
cuidadosamente parte del istmo que separa la
entrada de los conductos mesio y distoradicular.
Es importante estudiar detalladamente el piso de
la cámara pulpar, en la línea de unión de los
dos canales mesiales y después de secar explorar
la zona con una lima fina, buscando una depresión
o un punto sangrantre.
Debido al
riesgo de perforación Fabra-Campos4 recomienda no
instrumentar este conducto al mismo diámetro que
los otros mesiales, lo que puede dificultar su
obturación.
| Ejemplo 2
Búsqueda de
Conducto mediomesial en un Primer Molar
Inferior |
 |
 |
 |
| Observación de
irregularidades en el istmo entre MV y ML |
Acceso inicial con Lima K Nº
10 o menor |
Obturación |
La incidencia
de terceros conductos en la raíz mesial se
encuentra raramente, 2.07 a 12% (Pomeranz5), sin
embargo estos estudios fueron hechos sin microscopía
ni iluminación de fibra óptica que podrían
aumentar estas cifras.
Actualmente
existen puntas de ultrasonido para eliminar
cuidadosamente el istmo interradicular, que se
sugiere usar con la ayuda de magnificación e
iluminación de fibra óptica para lograr tener un
completo control de la dentina a eliminar. Estas
puntas en su extremo, son 15 veces más pequeñas
que las fresas, permitiendo trabajar
delicadamente.
En mi
experiencia personal ,al utilizar microscopía,
iluminación y ultrasonido en la clínica, me ha
facilitado encontrar conductos mediomesiales,
aunque la mayoría no termina en forma
independiente.
Debido a que
la preparación biomecánica es considerada uno de
los pilares del éxito en endodoncia una parte de
este éxito debe ser la búsqueda de conductos
adicionales, basado en el buen conocimiento de la
anatomía radicular, acceso a la cámara pulpar,
visibilidad (magnificación e iluminación) e
interés en invertir tiempo y esfuerzo en la búsqueda
de conductos “accesorios”.
Bibliografía
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